¿Qué garantías debe tener un contrato de arrendamiento?

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La confianza entre un arrendador y arrendatario radica a partir de la verificación de ciertos documentos, acciones y elementos legales que se necesitan para validar los argumentos que se expresan entre sí.

Por lo general, las partes involucradas son personas que no se conocen, por ello, la solución para comenzar a crear una buena relación, es demostrando que son individuos responsables, atentos y de buena fe, por medio de elementos legales que son necesarios para proceder con la realización contractual, por eso, es conveniente y recomendable que se soliciten ciertas garantías para cubrir el riesgo de impago del canon mensual dentro de la fecha pactada en el contrato de arrendamiento.

¿Qué garantías son las necesarias para el arriendo?

Las garantías dentro de un contrato de arrendamiento son esenciales para conseguir seguridad y protección cuando se lleva a cabo un acuerdo contractual de este tipo y generalmente se contemplan en dos tipos: personales y reales.

Las garantías personales

Existen figuras fundamentales que un arrendador puede exigir a un arrendatario, cada una con connotaciones diferentes, pero, siempre necesarias para llevar a cabo el contrato de arrendamiento:

Las garantías reales

En un contrato de arrendamiento, este tipo de garantías son poco comunes, ya que el arrendador no puede exigirle al arrendatario que se le entregue algún tipo de caución real, por ejemplo, una hipoteca o una prenda, como garantía que respalde el cumplimiento de las obligaciones expresas en el acuerdo contractual, como lo expone la Ley 820 de 2003 de Arrendamiento y Vivienda Urbana en el capítulo 16 donde se indica que está completamente prohibido solicitar este tipo de garantías. No obstante, algunos arrendadores si llegan a solicitarla, aunque esto no esté permitido.

A su vez, la ley prohíbe al arrendador exigir el pago de depósitos, por ejemplo, el valor de uno, dos o más meses de arrendamiento, a modo de garantía. Lo único que sí está permitido son las garantías para el pago de los servicios públicos al momento de hacer la entrega del inmueble, antes no. No obstante, en la actualidad existen arrendadores que no cumplen esta normatividad y exigen algunos respaldos, tales como:

Las garantías son muy importantes, sobre todo cuando no se conoce a la persona que va a tomar en arriendo el inmueble y no ha sido recomendado por alguien de confianza, pues estas medidas funcionan como medio de protección y seguridad de que el arrendatario no abusará de las condiciones del arrendador. A su vez, es una forma de responsabilizar a la persona que arrienda el inmueble y así hacer que cumpla con todas sus obligaciones.

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