Ciudad vs Pueblo: ¿en dónde conviene más vivir?

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En la actualidad, tener la oportunidad vivir en una gran ciudad se ha ligado automáticamente con la idea de tener por esto una mejor calidad de vida. Sin embargo, diferentes testimonios de personas que viven en las zonas más rurales parecen apuntar a que la vida en el campo tiene sus beneficios también. ¿Cuáles son estos?

Cabe añadir que el gobierno colombiano ha estado invirtiendo los últimos años en el sector de construcción y por esto, muchos nuevos sectores en los que jamás se hubiese imaginado vivir, se están convirtiendo en las nuevas mejores zonas para comprar una vivienda por tener precios menos elevados que los de las ciudades grandes.

Mayor tranquilidad

En las ciudades grandes, cada día es un estrés de principio a fin. El ruido de la calle, el ajetreo de la gente y la contaminación de la industria, hacen muy difícil la tarea de mantenerse sano y de buen humor. Por otro lado, siempre hay que contar con demasiado tiempo para llegar puntual a las citas importantes, ya que el tráfico suele ser un enemigo de la rapidez.

En los sitios más apartados no se sufre de estos males. La vida va más tranquila y a un ritmo natural. Las personas se levantan con el sol y se acuestan con éste. Llegar a cualquier lugar no toma más que unos minutos (incluso a pie) y el aire es fresco y puro, al igual que los alimentos.

Si bien es cierto que en las zonas menos industrializadas hay un mayor déficit de acceso a internet y de transporte público que conecte con otros municipios, buscar una vivienda en una ciudad intermedia puede ser una muy buena opción.

Menor gasto

Una ventaja indiscutible de vivir fuera de la ciudad es encontrarse con precios mucho más reducidos que en una urbe. Comprar un terreno y construir allí una casa propia no es un sueño inalcanzable como lo parece en la ciudad. 

También existe la posibilidad de cosechar o manufacturar tus productos de consumo diario y ahorrarte ese dinero del mercado para otros proyectos. También se suelen practicar intercambios y trueques entre los campesinos para que cada uno pueda verse beneficiado. 

Por supuesto, vivir en el campo también trae sus beneficios económicos en materia de arriendo, en las ciudades pueden ser mucho más elevados debido a la cantidad de demanda y en los pueblos o ciudades menos populares se podrían conseguir de forma más accesible.

Contacto con la naturaleza

Estar rodeado de un paisaje natural sin duda hace más feliz a cualquiera, especialmente con los hermosos rincones que se encuentran en Colombia. 

Mudarse al campo le asegura al menos un momento de placer y relajación al día en donde puede simplemente detenerse a contemplar las maravillas de la región y olvidarse por un segundo del estrés de la vida cotidiana. Esto beneficiará su espíritu y le hará sentir menos ansiedad.

Menos riesgo de contraer enfermedades

 Y sí, definitivamente mudarse a una locación mucho menos poblada disminuirá también el riesgo de contagiarse de las enfermedades que abundan en los lugares con mucha gente (y no se trata sólo del coronavirus).

No es un secreto para nadie que la ciudad posee un mayor número de elementos que enferman a nuestro organismo: desde virus y bacterias por la suciedad, problemas respiratorios por la contaminación y hasta enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad productos del estrés y el ajetreo citadino.

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