Tu Hogar a un CLIC
f

6 consejos para que pueda llevarse bien con su arrendador

  /  Consejos   /  6 consejos para que pueda llevarse bien con su arrendador
6 consejos para que pueda llevarse bien con su arrendador

No siempre las relaciones entre inquilino y propietario son armoniosas, a veces pueden tornarse complicadas, y si usted es el inquilino puede que le convenga aceptar estos consejos para mejorar su relación, puesto que dejarlos pasar podrían afectarlo si no toma los correctivos a tiempo.

Generalmente los riegos que podría correr un propietario pueden ser de tipo financiero. En caso que algún inquilino cause daños y deje de pagar el alquiler o cualquier problema que pueda causar daños a la vivienda.

El inquilino igualmente está sujeto en algunos aspectos al propietario. Los espacios incómodos, peligrosos, sucios o condiciones con las que no se puedan vivir y causen mucho estrés. Sin mencionar que las disputas y desalojos de propietarios pueden poner a los inquilinos en situaciones sumamente complicadas.

Por estos motivos, es de suma importancia fomentar una buena relación con su arrendador. Si bien una mala situación puede ser traumática para ambas partes. Una relación positiva con su arrendador los mantendrá a ambos tranquilos, seguros y contentos.

Tenga en cuenta estos seis consejos para ayudarlo a mantener unas buenas relaciones con su arrendador:

1. Sea transparente

Es casi imposible llevarse bien con el propietario después de comenzar con el pie equivocado, así que haga todo lo posible para construir una buena relación desde el primer día.

Pequeñas mentiras, como esconder a su perro o tener un compañero de cuarto adicional, pueden crear desconfianza y tensión instantáneas si se entera el propietario. Intente ser honesto desde el primer momento en que firme su contrato de arrendamiento.

2. Pague su renta a tiempo

Lo peor que puede suceder en una relación entre inquilino y propietario es que el inquilino no pague su alquiler a tiempo.

Sin embargo, los problemas de alquiler no solo afectan al propietario o su relación.Si paga dentro de la fecha establecida, su crédito se verá beneficiado y su arrendador probablemente lo mencionará si se le solicita una referencia en el futuro. Si por alguna razón no cree que podrá pagar el alquiler a tiempo, póngase en contacto con su arrendador de inmediato y asegúrese de no permitir que vuelva a suceder.

3. Salude

Si su propietario vive cerca de usted y se lo cruza con cierta frecuencia salúdelo cortésmente. Ser amable y agradable generará confianza, y también hará que su propietario sea más propenso a brindarle margen de maniobra o ayuda de mantenimiento rápido si surgen problemas en el futuro.

4. Cuide su contrato de arrendamiento

Respete cada una de las reglas establecidas en el contrato de arrendamiento. Recuerde que el contrato de arrendamiento es para proteger los derechos tanto del inquilino como del propietario, y violarlo podría tener consecuencias legales. Si en su contrato indica que no está prohibido pintar las paredes o llevar mascotas a la casa, consulte antes de hacerlo.

5. Solicite ayuda

Asegúrese notificar a su arrendador lo antes posible con cualquier solicitud de mantenimiento o informe de daños. La única forma en que sabrá acerca de los problemas es si usted lo notifica en su debido momento, una vez lo sepa probablemente quiera ocuparse en ello a la mayor brevedad.

Los propietarios siempre querrán que el inmueble esté en perfectas condiciones, pero los problemas de mantenimiento que no se arreglan durante mucho tiempo, podrían salir más caros para ellos en el futuro.

6. Cuide su actitud

Después solicitar ayuda, recuerde ser paciente si no responden de inmediato. Muchos propietarios tienen otros trabajos que los mantienen ocupados, por lo que, siempre y cuando el propietario sea confiable, es poco probable que ignoren sus necesidades.

Presente su necesidad nuevamente con cortesía en caso de no obtener respuesta, incluso si el tono se vuelve más firme. Si su arrendador insiste en ignorar las solicitudes, legalmente podría calificarse de negligencia, dependiendo de las reparaciones requeridas.